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Finalmente, la Justicia otorgó la excarcelación de Eva Analía “Higui” De Jesús, la mujer de 42 años detenida desde el pasado mes de octubre por matar a un hombre al defenderse de un intento de violación grupal. La organización de la lucha feminista y la indignación que levantó el tratamiento de este caso, con claros tintes patriarcales y misóginos, generó que Higui pudiera salir en libertad. 

Eva Analía De Jesús, conocida por todos como “Higui”, había sido procesada por homicidio simple por el Juzgado de Garantías N°6 de San Martín tras una breve instrucción de la Unidad Fiscal N° 25. Desde entonces estuvo presa en el Destacamento Femenino de esa localidad, ante el repudio del movimiento feminista en su conjunto, además de la adhesión de diferentes organismos sociales y partidos políticos.

El episodio por el que “Higui” estuvo detenida ocurrió el 16 de octubre de 2016, cuando fue a visitar a familiares y amigos al barrio Mariló de Bella Vista, en el partido de San Miguel. Al salir de la casa de una amiga fue atacada por una patota que la hostigaba asiduamente por su orientación sexual (lesbiana). 

Higui no fue revisada por los médicos antes de que se la llevaran presa. Tampoco dudaron en hablar de homicidio culposo y de omitir el hecho de que eran diez hombres rodeando a una mujer, lesbiana, pobre y no hegemónica, amenazando con empalarla. “Vas a conocer lo que es bueno”, contó Higui que le decían mientras la golpeaban.

“Sos una tortillera. Sos una puta. Te voy a hacer sentir mujer. Te vamos a empalar, tortillera”, le gritó el agresor que intentó violarla, la tiró al piso y le rompió los pantalones y el bóxer.  La promesa efectiva de una violación correctiva, de otro femicidio. En ese momento, Higui sacó el cuchillo que llevaba escondido y se defendió.

El puntazo en el tórax fue mortal, pero no alcanzó a verlo porque siguieron golpeándola y perdió la conciencia en el suelo. No era la primera vez que en el barrio la agredían por ser lesbiana, por eso llevaba consigo un cuchillo casero. Lo único que esta vez la salvó de la muerte fue un vecino que se acercó a disipar los ataques cuando vio que le estaban por romper un adoquín en la cabeza. Una vez en la comisaría, le informaron que su agresor había muerto.

La tan ansiada liberación de Higui fue posible gracias a la movilización popular que siguió el caso desde el primer momento. La noticia fue dada a conocer hace poco por la periodista Marcela Ojeda, quien, en sus redes sociales, publicó la copia del fallo de la jueza Patricia Cecilia Toscano. Ahora aguardará el juicio oral desde su domicilio.

 

 

 

 

Fuente: Primera Piedra