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Espectaculo
Más de 300 mil asistentes, un 50% más de lo previsto, fueron los testigos de otro triste episodio del rock argentino.

Como cada año, el recital del Indio se aleja de las grandes urbes y se instala en pequeñas ciudades del interior, en procura de poder montar sus cada vez más multitudinarios shows.

Esta vez le tocó a Olavarría, un pueblo de 111 mil habitantes (según el censo de 2010) que recibiría a 300 mil fanáticos del ex líder de los Redonditos de Ricota, cuando esperaban a 200 mil.

El predio rural de La Colmena quedó chico, según se pudo ver en las imágenes. El hacinamiento y la desesperación por ingresar ya se notaba en la gente, que pudo comprar su entrada hasta unos minutos antes del comienzo del show, pero sólo en efectivo, lo que evidencia irregularidades en la organización.

"Estaba lleno de puestos de venta de cerveza, fernet y todo tipo de bebida alcohólica. Agua sólo vendían en un puesto en diez cuadras", cuenta una de las concurrentes. Asistió al evento con su marido y sus dos hijos adolescentes, pero se arrepintió al ver el descontrol en el flujo de la gente.

"Ni siquiera nos pidieron las entradas, todavía las tengo. No hubo ningún tipo de cacheo, muchos entraron con bengalas, cohetes y drogas. Entraban también con botellas de vidrio", afirmó. Y detalló: "La gente se drogaba delante nuestro. Estaban todos quemados".

 

Y cerró: "Creo que el Indio se dio cuenta de los disturbios, se fue sin más, casi sin despedirse. Tardamos dos horas para salir. La gente se iba hasta por los techos de las casas."

 

 

El día después, también con inconvenientes

 

Pero los problemas no terminaron con el fin del recital, pues esta mañana, cuando los fanáticos buscaban regresar a sus casas, varios de ellos denunciaron que los micros con los que planeaban volver se habían ido sin ellos.

Los disturbios comenzaron cuando un grupo de fanáticos incendió una de las boleterías de la terminal de ómnibus de la ciudad, según cuenta el periodista Pablo Carrozza.

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Fanáticos del Indio Solari en este momento prenden fuego una boletería de la terminal de ómnibus de Olavarría.